ROBERT REDFORD CUMPLE 80 AÑOS.

El 18 de agosto de 1936, en la soleada área de Santa Mónica, en Los Angeles, nacía un niño que con los años terminaría convirtiéndose en un pilar de la industria cinematográfica: Charles Robert Redford. El ganador del Oscar a Mejor director por la película “Ordinary People” (1981) celebra este jueves 80 años de vida, y lo hace promocionando su último proyecto, la película de Disney “Mi amigo el dragón”. El filme narra la amistad que surge entre un joven y un dragón salvaje. En “Mi amigo el dragón”, el actor vida a un carpintero cuentacuentos. “La película me dio la oportunidad de volver a ese lugar de mi propia vida”, contó en una entrevista. “Cada vez que oía ‘Había una vez’ me emocionaba mucho”. Pero su propio ascenso en Hollywood es una historia poco digna de cuento y llena de obstáculos. Nació en California, a las afueras de la metrópolis del cine, como hijo de un lechero, y creció en un entorno humilde. Logró matricularse en la Universidad de Colorado gracias a una beca deportiva, pero la dejó tras comenzar a beber alcohol en exceso. Viajó por Europa haciendo dedo, sobreviviendo con la venta de cuadros que él mismo pintaba, hasta que fue descubierto en la escuela de actores de Nueva York. Tras películas como “Barefoot in the Park” con Jane Fonda o la comedia western “Butch Cassidy and the Sundance Kid” con Paul Newman, Redford se convirtió rápidamente en un ídolo de la pantalla grande a finales de los años 60. Los ojos azul intenso, el rostro anguloso y la cabellera rubia ayudaron mucho. Y hoy en día, pese a sus arrugas y canas, sigue conservando parte de ese audaz romanticismo. Pero pronto Redford pudo permitirse tomar distancia. “Hollywood nunca fue mi sueño”, contó en 2013 a la revista “Esquire”. “Nací al lado”, explica. Y es que nunca pudo tomar en serio el ajetreo que conlleva la fama. En el cine, Redford brilló como amante, por ejemplo junto a Meryl Streep en el laureado melodrama “Out of Africa”, de 1985. Pero siempre mantuvo su vida privada al margen de los titulares. Con sólo 22 años se casó con la después historiadora Lola Van Wagenen, con quien tuvo cuadro hijos y de quien se divorció en 1985. Su segundo matrimonio fue en Hamburgo, donde unió su vida en 2009 a su novia alemana, la pintora Sibylle Szaggars. Pocas veces la pareja se deja ver en público en eventos cinematográficos. Pero no sólo en lo físico se ha distanciado de Hollywood, también en el contenido: en las Rocky Mountains de Utah fundó en 1980 el que ya se ha convertido en el mayor festival de cine estadounidense para producciones independientes, Sundance. En la pasada edición Redford aseguró no tener nada en contra del “mainstream” de Hollywood, pero para él tiene prioridad incentivar la diversidad de las producciones independientes. “Diversidad viene de la palabra independencia, aquí trabajamos con  base en ese principio”, destacó. con 80 años volverá ponerse delante de la cámara para rodar la historia de ciencia ficción “The Discovery”, que llegará a los cines en 2017. Allí dará vida a un científico que tiene la prueba de que existe vida después de la muerte.

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